NOTAS
ESPURIAS, FALSAS Y FABRICADAS SON LA NORMA EN EL PERIODISMO POTOSINO
Por Eric
Muñiz de la Rosa
No hay
nada más anti periodístico que la mentira y la falsedad en una nota, aún así
esa es la norma en el periodismo potosino.
Las
falsedades, aunque hayan sido propaladas por terceras personas, no eximen de
culpa al reportero si este decide publicarlas
En una
nota bien escrita, después de escoger el tema se busca a la persona que va a
proporcionar los datos para poder desarrollarla, una vez recabados, el
reportero debe buscar la verdad atrás de ellos de diferentes maneras. La manera
más usual es buscar declaraciones similares de otras personas, buscar archivos,
antecedentes, hechos fehacientes, documentos, cifras, estadísticas y otros
factores de apoyo.
Invariablemente
se buscará la parte opuesta que le dará a la nota la objetividad necesaria en
el periodismo. De una y otra parte se incluirán en la nota las declaraciones
textuales, sin cambiar ni añadir palabras, sin darle un giro diferente al
original, e invariablemente se incluirán en la nota, siempre, entrecomilladas,
para enfatizar ante el lector que son la palabras tal como las pronunciaron los
declarantes.
El
reportero evitará siempre el uso en sus notas de toda clase de frases
condenatorias, prejuiciosas, opinionistas, preconcebidas, fabricadas o
tendenciosas, tales como "ebrio conductor", "vicioso sujeto",
"energúmeno", "despiadada madre", "salvaje
individuo" y otras similares que no tienen cabida en el periodismo. En
suma, las notas deben estar basadas en la verdad y respaldadas por ella.
Contraviniendo
los cánones más elementales, el periodismo potosino está cotidianamente plagado
de violaciones a la ética periodística. Tomemos el ejemplo de la nota titulada
"Despistolizan a los paisanos", (publicada en Pulso), en la que la
reportera no aporta un solo dato que respalde lo que el título infiere. por el
contrario, incurre en una serie de mentiras y suposiciones.
Por ejemplo, su aseveración de que "en
los Estados Unidos la compra de ciertas pistolas no sería ilegal, en México
está prohibida la adquisición y portación de revólveres sin los registros que
marcan las leyes en la materia". Primero, lo de "ciertas
pistolas" hace pensar que se refiere a la israelí Uzi, o a las Baretta 9mm
de uso militar en la OTAN, pero no, su ignorancia e impreparación periodística
la hace mencionar simplemente "los revólveres", que incluyen calibres
del .22 (corto y largo) y .25 hasta el .38, pasando por los snub (cañon corto)
hasta los de de cañon largo con mira telescópica.
Segundo,
en Estados Unidos no cualquier persona puede comprar un arma, pues hay más
restricciones que en México, empezando por la cabal identificación del
comprador, respaldada por una serie de requisitos, documentos de identidad,
antecedentes y otros.
Tercero,
es más fácil, facilísimo y más barato, comprar un arma en México, por lo que es
más factible que eso es lo que hace el "paisano", por curiosidad
periodística yo las he buscado en el mercado de "las vías" y las he
encontrado ahí o me han dicho dónde, o con quien, conseguirlas, y esto ha sido
invariablemente, con agentes policiales en servicio o retirados.
Cuarto,
es una falacia, un invento, un embuste, un cuento eso que dice la “reportera”
de que "traer las pistolas para ellos significa la oportunidad de poder
ofrecer un "regalo" simbólico a sus familiares o amigos, es la
oportunidad de que los que se quedan puedan tener un recuerdo para que no los
olviden ", suena hasta ridículo e infantil.

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